Voy a comenzar este blog con una entrada que, paradójicamente, no tiene nada que ver con false friends. Hace tiempo que me encuentro que multitud de medios, orales o escritos, están adoptando la costumbre anglosajona de referirse a partes del cuerpo mediante posesivos. Esto es algo que resulta comprensible (dada la gran influencia que el inglés tiene sobre nuestra lengua), pero que hay que evitar en la mayoría de los casos, ya que devalúa el mensaje. Un ejemplo, para que nos entendamos:
- Tras el golpe, el luchador se agarró su cabeza, desorientado.
- Tras el golpe, el luchador se agarró la cabeza, desorientado.
Cualquier hispanohablante que lea ambas oraciones, se dará cuenta de que en la primera hay algo que falla. Sin querer entrar en un análisis detallado (y aburrido), está claro que el factor discordante es el “su” de la primera frente al “la” de la segunda. Continue reading